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¿Cual es tu programación?

Todos recibimos mensajes de nuestros padres en nuestra infancia, algunos explícitos, otros implícitos, con todo eso, interpretamos las cosas de cierta manera y con esas ideas continuamos hasta que un día las empezamos a cuestionar. Por ejemplo, algo que escucho mucho en terapia es “mis padres no me quisieron” y con eso cerramos el corazón a querer y ser queridos. Cuando nos hacemos mayores y tenemos pareja, podemos sentir que no nos quieren de verdad, que “él solo busca sexo” o “ella solo busca mi dinero”…etc, lo reducimos todo para que encaje en nuestra “programación” de “nadie me va a querer por lo que soy”  y no vamos más allá hasta que el sufrimiento de la tristeza y la soledad nos obliga a buscar más allá.

Una vez que miramos un poco más, podemos replantearnos cosas como: ¿es verdad que mis padres no me quisieron? o ¿no será que a lo mejor no me lo demostraron como yo necesitaba en ese momento?¿cómo me demostraban su amor aunque no fuera lo que yo esperaba o necesitaba?

Miremos la trampa de este patrón en la pareja: Una mujer que duda del amor de su pareja, va a pedirle muchas “pruebas de amor”, llegando siempre a la misma conclusión: nunca es suficiente. Nunca estará convencida porque su programación le hace de filtro y no se lo permite.

Una vez que esta programación deja de estar en la sombra del inconsciente, se podrá mirar y cuestionar. Una clave para acceder a nuestra “programación” es que se presenta como un patrón de conducta repetitivo. Si revisamos nuestras relaciones pasadas, podremos ver las similitudes en nuestras reacciones. Nos podemos preguntar ¿Qué cosas repetitivas me han causado conflictos en mis relaciones de pareja? Este puede ser el hilo de donde tirar para sacar nuestra programación.

Si te interesa este artículo y te gustaría probar la terapia, te animo a ponerte en contacto conmigo.