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Manejo de las emociones II: El enfado

Imaginemos que discutes con tu pareja, él cada día está mas ausente, más inmerso en su trabajo y el poco tiempo libre que tiene se lo pasa o en el bar o con los amigos. Tú solo quieres que pase más tiempo contigo, que te preste más atención, tener una conversación tranquila pero él no lo entiende y encima se siente agobiado, no os ponéis de acuerdo y te sientes frustrada. Esto se repite bastante y sientes que cada vez es más difícil la comunicación. Piensas que si tan solo él hiciera un poco más de esfuerzo y te sigues dando cabezazos contra la misma pared una y otra vez, sin llegar a ninguna solución.

Además las cosas van empeorando porque cada vez te sientes más impaciente, más frustrada y más impotente. Estos sentimientos se te apoderan y solo hacen que empeorar las cosas. A lo mejor te enfadas mucho, le gritas a tu pareja y luego te sientes culpable o a lo mejor reprimes tu enfado y lo vuelves contra ti. Cualquiera de las dos opciones son dañinas para ti.

Miremos estas dos respuestas en detalle, aquí es donde entra la observación de tu respuesta emocional:

En el primer caso, tu enfado te lleva a la venganza: “que sufra lo que yo estoy sufriendo”, “se lo merece” y esa rabia te da una sensación de falso poder. Falso porque en realidad esa hostilidad cubre tu fragilidad, tu vulnerabilidad y tu dolor. Es más fácil reconocer la rabia que el dolor que está debajo y sin embargo este es el primer paso: reconocer el dolor que desencadena tu enfado.

Otra posibilidad es que reprimas tu enfado, considerándolo inapropiado, condenándolo o simplemente acallándolo por miedo a la reacción de tu pareja. No solo reprimes la manifestación del enfado sino también el darte cuenta de que lo sientes y entonces todo ese dolor no consciente se convierte en enfado no consciente o resentimiento y empiezas a tener reacciones que no comprendes y te preguntas por qué te sientes tan triste y deprimida.

¿Cómo manejo el enfado, la frustración, la incertidumbre, el miedo…?

Si te interesa este artículo y te gustaría probar la terapia, te animo a ponerte en contacto conmigo.