¿Cómo es mi reacción emocional?

La reacción equilibrada

Cada situación origina una respuesta emocional, pero hay veces que la respuesta no se adecua a la situación: solemos o exagerarla o minimizarla. Cuanto más extrema sea nuestra reacción, más distorsionamos la realidad. Cuando no sabemos como gestionar una emoción, o la controlamos o descontrolamos. Cuanto más controlemos nuestras emociones, más se descontrolarán en el momento menos indicado y con la persona más inadecuada.

Un ejemplo de esto es una pareja casada desde hace tiempo, donde la misma dinámica se ha repetido continuamente. Digamos que él es descuidado y olvidadizo. Deja sus cosas por todas partes y luego las pierde. Ella lleva años recogiendo y reordenando las cosas y ya está harta. Así que cada vez que esto ocurre, ella se descontrola y le empieza a gritar. Su enfado es tan intenso que responde agrediendo. Ella ha exagerado y por tanto ha distorsionado la realidad.

Por tanto, la primera pregunta que nos debemos hacer es: ¿Qué me está pasando que reacciono de una forma tan extrema?, ¿Cómo estoy distorsionando la realidad? Necesitamos parar y mirarlo más profundamente. Esto es parte del trabajo que se hace en terapia. Es muy útil tener a alguien que nos refleje nuestros lados más oscuros. La mujer de la historia, por ejemplo, se dio cuenta en terapia que no podía soportar el desorden de su marido porque ella lo había reprimido en ella misma. No se le había permitido ser desordenada en su infancia, se le había castigado duramente por ello y ella enterró todo ese dolor que sintió en un rincón oscuro de su mente. Una vez que se hizo consciente de todo esto, empezó a centrarse en ella misma y no en intentar cambiar a su marido y así pudo reaccionar de una forma más equilibrada.

Aristóteles dijo “Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo”. Y eso es exactamente la regulación emocional.

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